No es la primera vez que creo un blog. Lo he intentado miles de veces. Bueno, quizás no miles, pero sí una decena. O dos. De hecho, creo que esta es la veintunava vez que lo intento. Es como jugar a los Sims ¿no? Creas una casa preciosa, una familia maravillosa... Pero después de todo el proceso creativo, que aquí sería todo el proceso de diseño del blog, hay que seguir jugando. Seguir escribiendo. Hacerle caso al pobre blog. Y en mi caso, la perseverancia nunca fue un gran don.
Supongo que por eso decidí apartar a un lado la idea de llevar un blog. "¿Para qué?" me decía a mí misma. "Escribiré dos entradas, me cansaré, diré que no tengo tiempo y ahí estará, ocupando hueco en un servidor". Y así habría seguido feliz y contenta si no hubiera sido por una conversación que mantuve con un amigo hace un par de semanas:
-Joder, Chezita, deberías escribir un libro o algo (después de una historia particularmente graciosa que me sucedió en el trabajo).
-Como que tengo tiempo, Tenshii.
-Pues escribe un blog, o apúntalo en un cuaderno para el futuro. Pero en serio, haz algo para compartir estas cosas. Porque lo que no te pase a ti, maja...
El caso es que me lo empecé a pensar. Me encontré sentada en el metro, redactando mentalmente la que podría ser la entrada del día. Me descubrí en el trabajo pensando en cómo definir a mis compañeros. En la cama, haciendo recapitulación de cómo había sido mi noche y cómo lo estructuraría para postearlo.
Así que este blog va a ir de mi vida diaria en Londres. No llevo mucho aquí, apenas seis mesecitos, pero tengo un buen trabajo, una pequeña habitación calentita, un grupo de amigos con los que compartir recuerdos, morriña de la tierra y tabaco español, y un abono de metro. Vamos, que puedo decir que estoy más que establecida. Por eso no voy a hablar mucho del tema "conseguir trabajo/alojamiento/venteparaLondresPepe". Probablemente lo mencione en alguna ocasión, pues no pasa semana en que no me pregunten al respecto y que yo no conteste con alguna bordería, algunas veces más ingeniosas, otras menos. Es un aspecto más de la vida de los españoles en Londres, sobre todo de aquellos que pasan de integrarse con la comunidad y sólo se rodean de otros españoles.
Resumiendo, que me lío. Este va a ser mi bitácora de mi tiempo aquí. Igual debería haberla empezado antes, cuando llegué pero... ¿Cómo vas a escribir sobre tu vida en un lugar cuando aún no tienes vida? Porque sin trabajo, sin casa y sólo con esperanzas no tienes vida, my dears.
Y como por primera vez en mi vida tengo tiempo para dedicarle al blog y tengo mil historias que contar casi a diario, pues me he dicho: "Por qué no. Igual a la veintiuna va la vencida".
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